EL ESPECTRO DE TRASTORNOS OBSESIVO COMPULSIVOS

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El término espectro, o conjunto de trastornos obsesivo-compulsivos, hace referencia a un grupo de diferentes trastornos mentales y del comportamiento que comparten características clínicas, etiológicas, de historia familiar, y tienen una respuesta similar a los mismos tratamientos. Además, en muchos casos, esos trastornos ocurren al mismo tiempo en una misma persona (es decir, son comórbidos), aunque no siempre la persona presente todas las características y/o síntomas que definen cada uno de los trastornos.

La idea de espectro obsesivo-compulsivo se remonta, como poco, a los planteamientos de Sigmund Freud, considerado el fundador de la orientación psicodinámica de la psicopatología. Freud postulaba que había una especie de continuo de gravedad y complejidad entre los distintos trastornos mentales: en el extremo menos grave o menos complejo se situarían las neurosis, mientras que las psicosis estarían en el extremo opuesto de mayor gravedad y complejidad. Por su parte, los trastornos obsesivo-compulsivos se situarían “a medio camino” de ese continuo.

La psicopatología actual no avala esa idea de un continuo de gravedad y/o de complejidad entre trastornos, pero sí la de que existe un espectro de trastornos obsesivo-compulsivos, en cuyo centro o vértice está el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC). En consecuencia, el TOC es el trastorno que sirve de referencia para definir el espectro, y es por tanto con el que “se comparan” otros trastornos con el fin de averiguar qué características comparten con el TOC.

¿Cuáles son los trastornos que se incluyen en el espectro O-C? No existe un consenso claro entre los expertos acerca de cuáles son esos trastornos, sobre todo porque, aunque la idea no es nueva, sí que lo es en buena medida la investigación rigurosa en torno a este tema. En muchos casos, las diferencias entre los resultados de las investigaciones tienen que ver, además, con el foco de la investigación. Los resultados pueden ser diferentes si el foco se sitúa exclusiva o prioritariamente en los aspectos genéticos, o si lo hace en los bioquímicos, o en los de respuesta al tratamiento, o en los de historia familiar, o en la expresión clínica (los síntomas), o en la funcionalidad de los síntomas, o en la edad de inicio, o en la comorbilidad, por mencionar algunas de las perspectivas científicas desde las que se está abordando esta cuestión.

Uno de los enfoques más aceptados y con mayor evidencia científica es la de examinar los diferentes trastornos “candidatos” al espectro O-C tomando como referencia dos dimensiones de síntomas que, además, guardan relaciones complejas entre sí: la dimensión que va desde la euforia y la hiperactividad, hasta la disforia, la depresión, y la anhedonia, y la que oscila desde la impulsividad (o deseo irresistible de hacer, sentir, o decir algo) hasta la compulsividad (o dificultades para dejar de hacer, sentir, o decir algo una vez se ha comenzado). La impulsividad se asocia, por ejemplo, a la búsqueda de estimulación, el gusto por el riesgo, las dificultades para valorar las consecuencias negativas del comportamiento, la búsqueda de gratificación o recompensa inmediatas o a corto plazo, y la necesidad de activación/excitación a corto plazo. En este punto de la dimensión se incluirían las compulsiones sexuales, la compra compulsiva, el juego patológico, el trastorno por atracón, y la cleptomanía.  Por su parte, el polo “compulsivo” de la dimensión se caracteriza por la aversión al riesgo, la evitación de cualquier daño (real o subjetivo), la búsqueda de seguridad y, por lo tanto, la reducción al máximo de la incertidumbre. Los comportamientos compulsivos tendrían como finalidad reducir al máximo el malestar que provocan las posibles amenazas a la propia seguridad. Los trastornos que se sitúan en este polo son el TOC, el trastorno dismórfico corporal, la hipocondría y la anorexia nerviosa. En el cuadro se representan las dos dimensiones y los distintos trastornos que se incluyen, desde esta perspectiva, en el espectro obsesivo-compulsivo.

Nuestro grupo está trabajando desde hace 15 años en estos trastornos del espectro, y de manera especial, en el TOC, el Trastorno Dismórfico Corporal, la Hipocondría, y los Trastornos de la Conducta Alimentaria. En esta página, encontrará respuestas a las preguntas que, desde nuestra experiencia, más a menudo se plantean las personas sobre estos trastornos. También encontrará referencias a nuestras publicaciones, a los trabajos que estamos llevando a cabo y cómo puede participar en ellos, si lo desea, y algunos recursos para saber más sobre estos problemas.

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