Trastorno dismórfico corporal

¿QUÉ ES EL TRASTORNO DISMÓRFICO CORPORAL?

En algún momento de la vida, la mayoría de la gente se ha sentido insatisfecha con alguna parte de su aspecto físico. Algunas personas desearían tener la nariz más pequeña, o los ojos más grandes, mientras que otras simplemente, desearían tener un cuerpo más delgado o proporcionado. La mayoría de personas nos miramos en el espejo, nos ponemos maquillaje, o usamos un determinado tipo de ropa con el objetivo de vernos bien. Sin embargo, cuando una persona sufre de un Trastorno Dismórfico Corporal (TDC) manifiesta una preocupación excesiva y difícil de controlar por algún aspecto de su apariencia física, que va más allá de una insatisfacción.

Esta preocupación genera mucho malestar y sufrimiento, e interfiere notablemente en diferentes áreas de la vida de la persona que lo sufre.

 

¿QUÉ PARTES DEL CUERPO LE SUELEN PREOCUPAR A LAS PERSONAS CON TDC?

Cualquier parte del cuerpo puede ser objeto de preocupación. Sin embargo, las partes más comunes suelen ser la cara, la nariz y el pelo. Las personas con TDC pueden estar preocupadas por distintos aspectos como la forma, el color o el tamaño. En algunos casos, no están preocupados por un aspecto específico, si no que su apariencia general es percibida como “fea” u “horrible”.Otras partes del cuerpo que pueden generar preocupación son: labios, ojos, piel grasa, genitales, músculos.

 

¿CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES DEL TDC?

El Trastorno dismórfico corporal (anteriormente conocido como dismorfofobia) se caracteriza por dos aspectos principales:

  1. Preocupación excesiva y/u obsesión por algún aspecto en la apariencia física, que es percibido como un defecto. El defecto físico puede ser real o imaginado. Cuando el defecto es real, la preocupación es excesiva o desproporcionada con el defecto físico.
  2. La persona realiza una serie de comportamientos para hacer frente al defecto y/o a la preocupación que le genera. Los más comunes son:
  • Pasar mucho tiempo pensando en el defecto.
  • Mirarse constantemente en el espejo o superficies reflectantes, fijándose en el “defecto” y/ o, por el contrario, evitar mirarse en cualquier superficie reflectante. También suelen evitar salir en fotografías, o si lo hacen, tratan de ocultar el defecto.
  • Maquillarse, taparse, cubrirse de una forma determinada para ocultar el “defecto” y /o ponerse de una forma determinada para que el “defecto” no se note. Por ejemplo, sentarse de una forma determinada.
  • Compararse constantemente con otras personas, fijándose en la parte del cuerpo que genera preocupación.
  • Evitar situaciones sociales por miedo a que los demás se vayan a dar cuenta de su “defecto”. Por ejemplo, ir a fiestas, reuniones, playa, trabajo, instituto, universidad…
  • Preguntar contantemente a los demás por el “defecto”, para saber si se nota mucho o si está bien, por ejemplo.
  • Realizarse constantemente tratamientos de belleza relacionados con el “defecto”, a pesar de no estar satisfechos con el resultado o el coste de los tratamientos. Por ejemplo, tratamientos dermatológicos de la piel o la cara.
  • Buscar repetidamente profesionales de la salud como cirujanos plásticos o dermatólogos para modificar/mejorar el defecto percibido.

Como consecuencia de estos síntomas, las personas con TDC pueden experimentar sentimientos fuertes de ansiedad y tristeza.

 

¿SIEMPRE PREOCUPA EL MISMO “DEFECTO”?

No necesariamente. En algunos casos, la parte o aspecto que genera preocupación es el mismo durante todo el tiempo que se mantiene el problema, mientras que, en otros casos el “defecto” puede variar con el tiempo.

 

¿PUEDEN PREOCUPAR VARIAS PARTES DEL CUERPO AL MISMO TIEMPO?

Sí, a una persona con TDC le pueden preocupar al mismo tiempo varias partes o aspectos de su apariencia física como, por ejemplo, tener el pelo demasiado fino, la estatura y el tamaño de sus manos.

 

¿ESTE TRASTORNO SE DA SOLO EN MUJERES?

No. Este problema afecta tanto a hombres como a mujeres. De hecho, la proporción de hombres y mujeres que sufren este problema es casi idéntica.

 

¿EL TDC ES GRAVE?

El Trastorno Dismórfico Corporal es un trastorno que puede llegar a ser muy incapacitante, puesto que interfiere en la vida cotidiana y genera niveles de sufrimiento muy altos. Este sufrimiento lleva muchas veces a la persona a aislarse parcial o completamente de los demás, afectando así notablemente su vida social y desarrollo personal. En ocasiones, las consecuencias para la persona que lo padece pueden ser muy graves, desde implicarse en operaciones de riesgo, hasta incluso dañarse gravemente a sí mismo (ej. golpearse para quitarse el defecto) y/o cometer intentos de suicidio.

 

¿A QUIÉN DEBERÍA CONTÁRSELO?

Si alguien sospecha que padece un Trastorno Dismórfico Corporal, debería consultar con un profesional de la salud mental (psicólogo clínico o psiquiatra). Esto puede hacerse acudiendo alos servicios o unidades de salud mental del sistema nacional de salud, o a especialistas que traten este problema en otros centros. Además de consultar con un profesional, hablar con la familia y con otras personas allegadas puede ser una ayuda muy importante para la recuperación.

 

¿LAS PERSONAS CON TDC SON SUPERFICIALES?

No. El TDC no es un problema de vanidad, belleza, o de desear ser más atractivo/a. Es un problema grave relacionado con la imagen corporal y necesita de tratamiento por parte de un profesional en salud mental.

 

¿POR QUÉ LA GENTE CON TDC OCULTA SUS SÍNTOMAS?

El ocultamiento es un comportamiento muy frecuente en personas con TDC. Además del estigma asociado, generalmente, con los trastornos mentales, existen factores más específicos del TDC que llevan a muchas personas a ocultarlo y a demorar en exceso la búsqueda de ayuda profesional.

Por un lado, la preocupación por el aspecto físico está muy aceptada en la sociedad actual, considerándose normal estar preocupado por el cuerpo y “hacer cosas” para remediar un defecto percibido. Por otro lado, algunas personas con TDC suelen sentir mucha vergüenza por preocuparse tanto por una parte del aspecto físico, sintiendo que son personas superficiales.

Las personas con TDC suelen ocultar el problema a familiares y personas cercanas durante mucho tiempo, e incluso a los profesionales de salud mental.

 

¿EL TDC ES UN PROBLEMA COMÚN?

Se ha encontrado que, aproximadamente,el 2% de la población lo padece y suele iniciarse en la adolescencia y al inicio de la edad adulta. Aunque es más frecuente en países de occidente, se ha encontrado que este problema se presenta en distintas culturas. Aunque hay muchas personas que lo padecen, el TDC es un problema poco reconocido e infra-diagnosticado. Las personas con TDC suelen ocultar el problema a familiares y personas cercanas, e incluso a los profesionales de salud mental por vergüenza.

 

¿HAY TRATAMIENTO PARA EL TDC?

Sí, en la actualidad, sabemos que la Terapia Cognitivo Conductual (TCC) y el tratamiento farmacológico, han demostrado ser tratamientos eficaces para el TDC.

 

EL TDC, ¿SE “CURA” SOLO?

Los síntomas de muchas personas que padecen TDC cambian en intensidad con el tiempo e incluso pueden llegar a disminuir temporalmente. Sin embargo, sin un tratamiento adecuado, muchas personas padecerían el TDC de forma crónica y otros tendrían un riesgo muy alto de recaída. Por lo tanto, es importante obtener un tratamiento adecuado.

 

¿SI ME OPERO O ME HAGO UN TRATAMIENTO ESTÉTICO ME SENTIRÉ MEJOR CON MI DEFECTO FÍSICO?

El TDC no es un problema de apariencia, por lo que, pese a que en un corto periodo de tiempo pueden llegar a sentirse satisfechos con la operación/tratamiento, la preocupación por partes del propio cuerpo no desaparece. Tras la operación o el tratamiento, las personas con TDC vuelven a encontrarse mal nuevamente y preocuparse por el mismo defecto u otros. Las visitas continuadas a especialistas y el uso de tratamientossuelen agravar el TDC, por lo que es muy importante saber reconocer este trastorno entre los profesionales de dichas especialidades.

 

¿CÓMO PUEDEN AYUDAR LOS FAMILIARES Y PERSONAS CERCANAS A UNA PERSONA CON TDC?

Tanto si la persona que padece un TDC lo reconoce y busca tratamiento, como si no lo reconoce y/o rechaza el tratamiento, la actitud de la familia y los amigos es muy importante para favorecer la recuperación. El apoyo a la búsqueda de tratamiento por parte de los allegados es fundamental para la implicación en el mismo de los pacientes. Es recomendable que los familiares y amigos de la persona que padece un TDC no intenten convencerla de que “se ve bien”, o de que “está guapa/o”, ya que esto puede contribuir a perpetuar el trastorno.

 

¿A LAS PERSONAS CON TDC LES PREOCUPA ESTAR DELGADAS?

En ocasiones, las personas con Trastorno Dismórfico Corporal también se preocupan por no estar lo suficientemente delgadas o tener miedo a engordar, sin embargo, esta no es la preocupación principal. Es común, confundir el Trastorno Dismórfico Corporal con los Trastornos de la Alimentación como la Anorexia o Bulimia e incluso ambos pueden darse al mismo tiempo.

Cuando la principal preocupación con respecto a la apariencia es tener miedo a engordar o estar gordo/a, sería conveniente consultar a un profesional especializado en este tipo de problemas para poder establecer un diagnóstico más preciso.